El presidente brasileño, Michel Temer, firmó un decreto por el que prorroga por un año, hasta diciembre de 2018, su autorización para que 10 mil miembros de las Fuerzas Armadas puedan reforzar la seguridad en Río de Janeiro, ciudad que enfrenta desde hace varios meses una escalada violenta.
El decreto inicial que permite a miembros del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea participar en operaciones de seguridad pública en Río de Janeiro, la ciudad más emblemática de Brasil, fue firmado en julio pasado y vencía el 31 de diciembre, pero fue prorrogado hasta el último día de 2018, cuando concluye el mandato de Temer.
La decisión del jefe de Estado fue confirmada por su ministro de Defensa, Raúl Jungmann, quien aclaró que, a diferencia de 2017, las operaciones de los militares en 2018 estarán pautadas por un protocolo que será acordado en una reunión que tendrán en los próximos días autoridades nacionales y regionales.
En las negociaciones para definir un protocolo que establezca los deberes y las acciones de cada parte en las operaciones conjuntas.