CASI UN TERCIO de la carga de mortalidad y morbilidad en las regiones en desarrollo es por causas ambientales prevenibles, de acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El documento, publicado en junio de este año, también advierte que anualmente se registran más de 13 millones de defunciones provocadas por esa situación.
La diarrea, las infecciones de las vías respiratorias inferiores, diversas formas de traumatismos involuntarios, y la malaria, son las cuatro enfermedades en las que más influyen las malas condiciones del entorno.
Titulado "Ambientes saludables y prevención de enfermedades. Hacia una estimación de la carga de morbilidad atribuible al medio ambiente" ("Preventing disease through healthy environments towards an estimate of the environmental burden of disease"), el informe analiza enfermedades y traumatismos provocados por riesgos evitables.
El análisis proporciona nuevos conocimientos acerca de la relación recíproca entre el medio ambiente y la salud, incluyendo estimaciones realistas acerca del número de defunciones y casos de enfermedad y discapacidad que podrían evitarse cada año mejorando la gestión ambiental.
El Dr. Anders Nordström, director general interino de la OMS, declaró: "Sabíamos que el medio ambiente influye muchísimo en la salud, pero nunca habíamos tenido estimaciones tan precisas como éstas, que nos ayudarán a demostrar que las inversiones racionales destinadas a crear un entorno favorable pueden ser una estrategia eficaz para mejorar la salud y lograr un desarrollo sostenible".
Se estima que más del 33% de las enfermedades de los niños menores de cinco años se debe a la exposición a riesgos ambientales y se concluye que las políticas de prevención podrían salvar hasta cuatro millones de vidas cada año, sobre todo en los países en desarrollo.
Los niños de los países en desarrollo pierden, como promedio, ocho veces más años de vida sana por habitante que los de los países desarrollados, debido a enfermedades causadas por el medio ambiente.
En algunas regiones muy pobres del mundo, sin embargo, la diferencia es mucho mayor; en ellas, el número de años de vida sana perdidos por habitante debido a infecciones de las vías respiratorias inferiores en la infancia es 800 veces mayor; el de traumatismos causados por el tránsito es 25 veces mayor, y el de enfermedades diarreicas 140 veces mayor.
Más del 40% de las defunciones por malaria y, según las estimaciones, el 94% de las defunciones por enfermedades diarreicas -dos de las principales causas de mortalidad infantil- podrían evitarse mejorando la gestión del medio ambiente.
Para reducir esta carga de morbilidad se deben ejecutar medidas encaminadas a promover un almacenamiento seguro del agua doméstica y la adopción de prácticas de higiene más adecuadas; el uso de combustibles menos contaminantes y más seguros; el aumento de la seguridad de las construcciones; la utilización y gestión más prudente de las sustancias tóxicas, en el hogar y en el trabajo, y una mejor ordenación de los recursos hídricos.
Se calcula que el 24% de la carga de morbilidad y el 23% de las defunciones eran atribuibles a factores ambientales; por ello, si se establecen prioridades para la adopción de medidas encaminadas a reducir la incidencia de las enfermedades más letales, se podrán evitar cada año millones de muertes innecesarias.
En este sentido, es fundamental colaborar con sectores como los de energía, transporte, agricultura e industrias.
El estudio de la OMS deja sentado que el sector sanitario como los demás partícipes pueden y deben adoptar medidas conjuntas para afrontar eficazmente las causas de enfermedades transmitidas a través del medio ambiente.
Para hacerlo, son fundamentales las alianzas mundiales. Ya existen muchas en el ámbito de la salud infantil, la salud ocupacional; en los vínculos entre el sector sanitario y el del medio ambiente, así como en la aplicación de medidas en ramo del agua, los productos químicos y la contaminación.
Deben fortalecerse y fomentarse esas alianzas, aprovechando toda la gama de instrumentos de política, estrategias y tecnologías de que ya se dispone, para lograr los objetivos interrelacionados de salud, sostenibilidad del medio ambiente y desarrollo.
Morbilidad es la proporción de personas que enferman en un lugar durante un periodo de tiempo determinado en relación con la población total de ese lugar.
Mortalidad es el número proporcional de defunciones en población o tiempo determinados.
Millones de defunciones por el deterioro del ambiente
La Organización Mundial de la Salud nunca había tenido estimaciones tan precisas sobre el tema hasta ahora.