A cinco años de la invasión de Estados Unidos a Irak, hay quienes todavía se preguntan si esta guerra ha valido la pena.
La bandera que ha enarbolado durante estos años la administración Bush, ha sido la vinculación de Saddam Hussein con Al Qaeda.
Hussein murió en la horca hace un año, y pese a ello la violencia y la inmigración siguen en aumento en Irak.
Informes recientes del Alto Comisionado para Refugiados de las Naciones Unidas precisan que unos 4 millones de iraquíes se han visto en la necesidad de abandonar sus casas y familias y buscar refugio en el exterior.
Con el paso de los años han visto como sus barrios se han convertido en cementerios.
La entidad explica que unos 2 millones de personas emigraron desde la invasión de marzo del 2003, mayormente a países árabes vecinos como Jordania y Siria.
Otros 2,4 millones de personas han sido desplazadas pero permanecen en Irak.
La crisis de los desplazados es una de las consecuencias más serias de la guerra y quedará como uno de sus principales legados, cualquiera sea el desenlace del conflicto.
Países.
Las naciones que acogen a más de 2 millones de iraquíes durante estos cinco años, solicitan que se les preste más ayuda para afrontar los gastos provocados por la emergencia humanitaria.
El Gobierno jordano anunció recientemente que la presencia de medio millón de iraquíes en el país le ha costado a las finanzas del estado alrededor de $2,000 millones en los últimos tres años.
Autoridades iraquíes.
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, reconoció que su país estuvo al borde de una guerra civil, aunque los esfuerzos por conseguir la reconciliación nacional han llevado a desactivar ese riesgo.
Al Maliki llamó a los iraquíes a trabajar juntos para afrontar los desafíos y anunció que 98,000 militares del antiguo Ejército iraquí bajo el mando de Saddam Hussein se han integrado en las nuevas Fuerzas Armadas como muestra de ese espíritu.
Muerte y gastos.
La intervención en Irak le ha costado a EE.UU. casi 4,000 soldados muertos y otros 30,000 heridos.
Entre los casi cinco millones de hombres y mujeres que han cumplido servicios en Irak y Afganistán, una alta proporción han retornado con problemas de salud mental.
La guerra en Irak consume más de $12,000 millones por mes, según el libro "The Three Trillion War" del Premio Nobel, Joseph Stiglitz.