Un total de 4191 personas murieron o fueron mutiladas en 2010 a causa de las minas antipersona en todo el mundo, lo que supone un 5 por ciento más que el año anterior, según un informe divulgado en Bangkok.
La mayoría de las víctimas corresponden a Afganistán, seguido de Colombia, Pakistán, Camboya, Birmania, Irán y Somalia, afirmó la coalición Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas (ICBL por sus siglas en inglés).
Al menos 1155 de las víctimas murieron y otras 2848 resultaron heridas, aunque las cifras pueden ser más altas, debido a que los datos son incompletos en muchos países.
Mary Wareham, una de las autoras del estudio, informó que, aunque la mayoría de los gobiernos del mundo han renunciado a las minas antipersona, todavía hay países como Israel, Siria o Birmania que siguen utilizándolas.
“El nuevo uso de minas es la excepción, no la norma, pero merece una amplia condena”, dijo Wareham en un comunicado.