Mineros y cocaleros suspendieron ayer, huelgas y bloqueos callejeros en La Paz, colapsada los últimos tres días, después de sellar acuerdos con el gobierno de Bolivia y que la cámara de Diputados aprobara en primera instancia una nueva ley petrolera.
Miles de mineros, que fatigaron con detonaciones de dinamita, retornaron a sus yacimientos, luego que el presidente, Carlos Mesa les financiara un fondo de 10 millones de dólares para la reactivación del sector.
Mesa realizó un empoce inicial de tres millones de dólares destinado a la reactivación de la minería sectorial de carácter privado y comprometió la entrega de maquinaria por otros cuatro millones.
Por su parte, los cocaleros realizaron vigilias y cortaron calles para presionar al Congreso la aprobación de un proyecto de ley de hidrocarburos postulado por una comisión legislativa presidida por el Movimiento Al Socialismo.