El Ministerio de Salud de Paraguay declaró a partir de hoy la gratuidad de cirugías de todo tipo, de cuidados intensivos y otras asistencias de complejidad en todos los servicios hospitalarios públicos del país.
La gratuidad, una promesa electoral del nuevo jefe de Estado, el ex obispo Fernando Lugo, abarca "las internaciones hospitalarias, suprimiendo el arancel por derecho de internación, pensiones y terapias intensivas", según la resolución ministerial.
Los beneficios incluyen además "curaciones, nebulizaciones, uso de incubadoras, luminoterapia y oxígeno en todos los hospitales y centros de salud", añade el documento, que aclara que también entran en la exoneración "cirugías de urgencia, menores y programadas", además de anestesia.
Con anterioridad, desde el pasado 15 de septiembre, la gratuidad sólo había alcanzado a las consultas médicas.
La resolución, firmada por el ministro interino Edgar Giménez, responsabiliza a los directores de las reparticiones públicas del "estricto cumplimiento" de la medida y advierte de sanciones "previstas en la Ley de la Función Pública".
El Ministerio aclara que la gratuidad se enmarca en el plan de contingencia implementado entre septiembre de 2008 y marzo de 2009, lapso el que esa repartición dejará de "percibir un porcentaje importante de sus ingresos genuinos", dijeron a Efe fuentes del Ministerio de Hacienda.
Sin embargo, la resolución destaca que el Ministerio de Salud "cuenta con la disponibilidad presupuestaria para solventar los requerimientos adicionales emergentes de la gratuidad de dichos servicios".
La Constitución "asigna al Estado paraguayo la responsabilidad de proteger y promover la salud como derecho fundamental de la persona y en interés de la comunidad, estableciendo además, que nadie será privado de asistencia pública", señala el documento.
Argumenta, asimismo, que "uno de los principales problemas identificados como barrera para el acceso de la población es el que se refiere al alto gasto de bolsillo para la atención/recuperación de la salud".
Por ello, agrega, "es necesario declarar la gratuidad en todas las internaciones hospitalarias y cirugías, con el objetivo de coadyuvar a la reducción de la pobreza", que afecta al 19,4 por ciento de una población total de 6.054.976, según datos oficiales.
Lugo, quien asumió al poder el 15 de agosto pasado al frente de una coalición de amplia base ideológica tras poner fin a 61 años de hegemonía del Partido Colorado, ha insistido durante su campaña sobre estos beneficios para los sectores de menor ingreso.