La podredumbre descubierta en la Policía de Honduras en las últimas semanas ha llegado al extremo que agentes de una posta en Tegucigalpa empeñaban las armas de reglamento y las que decomisaban por portación ilegal.
Así lo informó el secretario de Seguridad, Pompeyo Bonilla, quien además indicó que el presidente Porfirio Lobo le ha dado instrucciones de levantar un riguroso inventario del armamento en todas las postas a nivel nacional, incluido el país de fabricación y número de serie.
La denuncia del alto funcionario se suma al extravío de 300 fusiles y 300,000 proyectiles de la sede de la Fuerza Especial “Cobras”, algo que se viene dando desde 2009, aunque no trascendió hasta en agosto pasado, según informó la semana pasada el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Silvio Inestroza.