Ahora que Irlanda apoya completamente la expansión de las Unión Europea (UE), los ministros de relaciones exteriores del bloque empezaron a trabajar ayer para eliminar los obstáculos al ingreso de 10 nuevos miembros para el 2004.
Los 15 ministros buscan tranquilizar a Moscú con respecto al ingreso de Lituania y Polonia, lo cual aislará al enclave de Kaliningrado del resto de Rusia y podría obligar a los rusos a tener que solicitar visas europeas para ir de un lado a otro de su país.
Hoy, los asuntos económicos estarán en el primer plano y los ministros de la UE discutirán cómo patrocinar la expansión sin precedentes del bloque al tiempo de darle protección a los subsidiados granjeros europeos.
La disputa sobre la ayuda a los granjeros enfrenta a Alemania con Francia. Alemania, un importante donante de subsidios de la UE, no está dispuesta a sostener los costos de expandir el sistema y Francia, el principal receptor de tal ayuda, se opone a cualquier reforma del programa de granjas antes del 2006.
Dinamarca, que tiene la presidencia de la UE, desea un acuerdo para cuando se inicie el viernes la cumbre de dos días de los jefes de gobierno del bloque en Bruselas.
"Debemos tomar una decisión sobre el paquete financiero en la cumbre de Bruselas"", dijo el primer ministro danés, Fogh Rasmussen. Dinamarca informará entonces a los países candidatos sobre los resultados de la cumbre en Copenhague, el siguiente lunes. Los diplomáticos daneses advirtieron que si no se logra un acuerdo podría verse frustrada la expansión.
Aunque hay varias cuestiones sin resolver, la aprobación de la expansión europea en un plebiscito en Irlanda el pasado domingo ya es considerada como un gran paso adelante.
Es muy importante reconocer que la decisión le ha dado un gran impulso a las conversaciones esta semana, manifestó el canciller irlandés, Brian Cowen.