Tres ministros opositores del Gobierno de transición de Túnez que se formó el lunes lo abandonaron ayer en medio de la represión de las protestas de miles de tunecinos por el mantenimiento en los puestos clave del Ejecutivo de varios miembros del partido en el poder del régimen anterior.
En la capital y en varias regiones miles de personas volvieron a manifestarse, esta vez en contra de la inclusión en el nuevo Gobierno de 12 miembros de la Agrupación Constitucional Democrática (RCD), el partido que ha acaparado el poder durante décadas en el país.
El centro de Túnez, que al amanecer parecía recuperar poco a poco la vida normal -tras una noche en la que se reprodujo la violencia provocada por las bandas de partidarios del presidente depuesto, Zine el Abidine Ben Alí- volvió a convertirse en un campo de batalla.