Alrededor de 500 personas, según la Policía, asistieron a una misa en el sur de Río de Janeiro en memoria de tres ciudadanos franceses asesinados el martes.
A la ceremonia, que conmovió hasta las lágrimas a la mayoría de los asistentes, acudieron decenas de miembros de la colonia gala en Río de Janeiro, autoridades consulares de ese país y del gobierno de Río de Janeiro, así como los padres de las víctimas, que llegaron desde París.
Las víctimas, Delphine Douyére, de 36 años; Christian Doupes, de 42, y Jérome Faure, de 38, miembros de la Organización No Gubernamental TerrAtiva, fueron asesinados a cuchilladas en la sede de la organización por tres hombres contratados por el ex tesorero de la entidad, Tarsio Ramírez, acusado de desviar recursos de la misma. Ramírez, de 25 años, recibió de niño la asistencia de los franceses y fue beneficiado con bolsas de estudio.
Sobre Taiwán y la oposición de Pekín a la venta por EE.UU. de armas a la isla, que considera injerencia, Negroponte dijo que Washington se guía por la política de "una sola China", el Acta de sus Relaciones con Taiwán y los tres comunicados sino-estadounidenses de 1982, "y cualquier venta de armas tiene carácter estrictamente defensivo".
El portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino, Qin Gang, había pedido a Washington que detenga su plan de venta de armas a Taiwán.