Mundo

Misiles en Derriban Helicóptero ruso


Un helicóptero ruso fue derribado por un misil en Chechenia ayer, dejando dos muertos, dijo un vocero del Ministerio de la Defensa. El incidente ocurre a dos semanas de que un helicóptero fuera derribado por un misil en el más mortal ataque desde la superficie contra las fuerzas rusas que combaten a rebeldes chechenos.
El helicóptero Mi-24 fue derribado por un misil cerca de la población de Meskety, en el sureste de Chechenia, dijo el vocero. Fue uno de los dos helicópteros de combate Mi-24 que acompañaban a un helicóptero de transporte Mi-8 en una misión, dijo.
El 19 de agosto, un enorme helicóptero Mi-26 se estrelló camino a los cuarteles militares en Khankala, Chechenia, dejando 118 muertos. El vienes, el ministro de Defensa Sergei Ivanov dijo que no había dudas"" de que un misil causó la caída, considerada la peor catástrofe de aviación en la historia rusa y la mayor pérdida de vidas entre las tropas que combaten en Chechenia.
Mientras tanto, las tropas rusas dieron muerte a tres rebeldes chechenos usando equipo para hacer explotar minas al momento de ser puestas por los rebeldes, informó una agencia noticiosa el viernes.
Citando a fuentes de seguridad en Grozny, la capital chechena, la agencia noticiosa ITAR-Tass dijo que tres rebeldes fueron muertos en las últimas 24 horas usando el equipo, el cual es calificado como antiterrorista"".
Las minas a control remoto usadas por los rebeldes son responsables de muchas de las bajas diarias entre las fuerzas rusas de Chechenia. Fuentes militares dicen que el equipo especialmente diseñado para hacerlas explotar podría ayudar a combatir esta táctica rebelde, pero no dio detalles sobre cómo funciona.
El viernes, una mina mató a dos policías antimotines que iban en un camión militar y lesionó a cinco cerca de la población de Valerik, del distrito Urus-Martan, dijo una fuente de la administración chechena designada por Moscú.


fecha edicion
old id
99024
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América