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Misionera secuestrada en Filipinas regresa a EU

Antes de partir de Manila, Gracia Burnham dijo que ella y su esposo fueron "engañados en varias ocasiones" por los guerrilleros musulmanes que los secuestraron.


La misionera estadounidense, Gracia Burnham, cautiva desde hace un año en manos de un grupo rebelde filipino y liberada la semana pasada en un combate en el que murió su esposo, regresó ayer a Estados Unidos para reunirse con sus tres hijos.
Burnham, de 43 años, quien sufrió una herida de bala en la batalla librada el viernes de la semana pasada entre fuerzas militares filipinas y guerrilleros islámicos del grupo rebelde Abu Sayyaf, partió ayer temprano de Manila en un vuelo de la aerolínea estadounidense Northwest.
El cadáver de su esposo, Martin Burnham, de 42 años, fue transportado también ayer a Estados Unidos y su funeral se llevará a cabo el viernes en la ciudad de Kansas City, en el estado norteamericano de Missouri.
El matrimonio, en Filipinas desde 1986, fue secuestrado en mayo del 2001 de un centro turístico donde celebraba su decimoctavo aniversario de bodas. Ambos fueron mantenidos en cautiverio durante un año y 11 días.
Los Burnham trabajaban en la nación asiática predominantemente católica para la organización religiosa estadounidense New Tribes Mission. Martin Burnham era un piloto que llevaba a cabo vuelos para transportar suministros y misioneros, mientras que Gracia se encargaba de las telecomunicaciones.
Los tres hijos de la pareja: Jeff, de 15 años; Mindy, de 12, y Zach, de 11, nacieron en Filipinas y vivían con sus abuelos en Rose Hill, Kansas, desde que sus padres fueron secuestrados por la guerrilla.
La madre de Martin, Oreta Burnham, dijo a la cadena de televisión estadounidense ABC: "Es al menos un consuelo para ellos poder ver de nuevo a su madre, aunque saben que su padre no va a regresar a casa".
"Los secuestradores no son hombres de honor. Deben ser tratados como delincuentes comunes, que es lo que son. Apoyamos todos los esfuerzos que lleva a cabo el gobierno para llevar a estos hombres ante la justicia", agregó Burnham.
En tanto, más de 200 soldados se unieron a la ofensiva del ejército filipino contra el grupo guerrillero Abu Sayyaf, en una operación en la que participarán unos 1,500 a 1,800 soldados en tres islas meridionales, dijeron los funcionarios. Seguramente la decisión de enviar refuerzos fue adoptada ante el asesinato de dos de los tres secuestrados que estaban en manos del grupo rebelde.
Nuestros compatriotas están impacientes y esperando a que capturemos a estos terroristas"", dijo el mayor general Ernesto Carolina, comandante de las fuerzas del sur. No los decepcionaremos"", agregó.
Añadió que ahora hay menos impedimentos para luchar contra los rebeldes, ya que en un operativo la semana pasada, el ejército dio con los tres secuestrados que estaban en manos de las guerrillas, entre los que se encontraba una pareja de misioneros estadounidenses.
Carolina dijo que las fuerzas podrán atacar ahora con más facilidad ya que las guerrillas no podrán usar a los secuestrados como escudos humanos. El departamento de Estado norteamericano ofreció hasta 5 millones de dólares por la captura de cinco líderes del grupo guerrillero, incluyendo Abu Sabaya, el líder del grupo que secuestró a los Burhhams.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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