Por primera vez se tienen datos precisos sobre la construcción de Stonehenge, el mítico monumento neolítico en el sur de Inglaterra.
Un análisis de datación por carbono 14, revela que el asentamiento fue construido 300 años antes de lo que se pensó, en el año 2300 AC.
Y esta información, dicen los arqueólogos, es clave para descubrir cómo y por qué se construyó el misterioso monumento.
El hallazgo forma parte de un proyecto de excavación dentro del monumento que están llevando a cabo los profesores Tim Darvill, de la Universidad de Bournemouth, Inglaterra y Geoff Wainwright, ex director de arqueología del Patrimonio de Inglaterra.
Durante siglos, los expertos se han maravillado ante la construcción de Stonehenge, en Salisbury, Wiltshire.
Pero hasta ahora no se sabe con certeza, para qué fue construido.
Algunos expertos creen que el monumento fue un santuario para idolatrar a los antepasados, o un calendario que marcaba los solsticios.
Pero los profesores Darvill y Wainwright dicen tener evidencia de que Stonehenge fue un centro curativo.
Los análisis de minerales indican que el círculo original de grandes bloques de piedra arenisca fue transportado al sitio desde el sur de Gales, a 240 kilómetros de distancia.
Esa extraordinaria hazaña, dicen los investigadores, sugiere que los pobladores creían que las piedras tenían poderes especiales.
Por eso creen que Stonehenge fue una especie de Lourdes neolítico, adonde los enfermos y heridos viajaban desde lejos para ser curados por los poderes de las piedras.
Según los arqueólogos, un número anormal de cadáveres encontrados en tumbas cerca del monumento muestran signos de heridas físicas y enfermedades graves.
Y análisis de dientes recuperados de las tumbas muestran que la mitad de los cadáveres eran personas que no eran originarias de esa zona.
"Stonehenge no sólo atraía a las personas enfermas, sino también a personas capaces de curar a esos enfermos" afirma el profesor Darvill.
"Por lo tanto, Stonehenge se volvió la 'sala de emergencias' del sur de Inglaterra.
Sin embargo, sin un análisis preciso de datación por carbono 14, hasta ahora ha sido difícil poder confirmar ésta u otras teorías.
Lo que se piensa, hasta ahora, es que la fecha del origen del primer círculo de piedras fue entre 2600 y 2400 AC.
Para confirmar o desechar de una vez por todas el origen del monumento los profesores Darvill y Wainwright solicitaron permiso al organismo a cargo del patrimonio inglés para excavar un trozo de tierra de 2,5 metros x 3,5 metros, entre los dos círculos de bloques de piedras.
Durante las excavaciones se desenterraron unas 100 piezas de material orgánico de las cuencas de las piedras areniscas originales, ahora enterradas bajo el monumento de piedra.