Una monja de Nueva York fue puesta en libertad después de reconocer que se emborrachó mientras estaba en la iglesia, condujo ebria y se estrelló contra un árbol al intentar esquivar a un grupo de niños que jugaba en la calle.
Las autoridades detallaron que la hermana Lauren Hanley, de 68 años, tenía una botella de una bebida alcohólica en el automóvil cuando se estrelló contra un árbol en el condado de Wantagh, en Long Island.
La monja fue acusada por conducir en estado de embriaguez y porque su vehículo no tenía la inspección del Estado en regla.
Hanley, que según las autoridades comenzó a beber ginebra en la iglesia San Frances de Chantal, mientras realizaba su trabajo como directora espiritual, tenía 0,18 grados de alcohol, más del doble de lo permitido por ley, de 0,08 grados.