Tres activistas antinucleares, entre ellos una monja católica de 83 años, fueron hallados culpables de intentar atentar contra la defensa nacional de Estados Unidos, al irrumpir el pasado mes de julio en un complejo de producción de armas nucleares en Tenesí, informaron fuentes judiciales.
“Cuando interfieres con la Y-12 (el complejo en el que irrumpieron), estás interfiriendo con la defensa nacional”, indicó Jeff Theodore, fiscal asistente, en declaraciones recogidas por el diario local .
También fueron encontrados culpables del cargo de dañar propiedad estatal, según los documentos judiciales, y en total podrían encarar penas de prisión de hasta 10 años.
La monja Megan Rice iba acompañada del veterano de la guerra de Vietnam Michael Walli, de 64 años, y Greg Boertje-Obed, un pintor de 57 años.