El ex jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos encaró ayer, nuevamente con mutismo absoluto, el inicio de un segundo juicio público en su contra por delito de peculado debido a la entrega de 25,000 dólares a un candidato a alcalde para financiar su campaña electoral.
Montesinos persistió en su negativa a declarar alegando, a través de su abogada, que no se está respetando el debido proceso y que no debió conformarse una sala procesal especial, sino que debe ser sometido a juicio por el juzgado de turno cuando se abrió la instrucción. Su abogada Estela Valdivia anunció la decisión de Montesinos de recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos si no es escuchado.