Alberto Fujimori nunca hubiera logrado repetir en tres ocasiones como presidente, de acabar con dos grupos guerrilleros extremistas como Sendero Luminoso y el MRTA, o de desbancar el Congreso en 1992, si no fuera por Vladimiro Montesinos.
El otrora jefe de facto del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), entre 1990 y 2000, fue uno de los hombres más poderosos del Perú.
Se le acusa de organizar el grupo paramilitar "Colina", cuyos miembros efectuaron la masacre de Barrios Altos. También se le responsabiliza de las desapariciones de docentes y estudiantes de la ciudad universitaria de La Cantuta.
Estos eventos determinaron no solo el final del grupo "Colina", sino también del asesor de Fujimori.
Hoy está detenido en la prisión de El Callao y fue condenado en 2006 a 20 años de prisión por tráfico de armas.