Se repararon más de 150 fisuras, se sellaron filtraciones de agua de lluvia, y el monumento a Washington, construido hace 130 años, debe ser abierto de nuevo al público hoy por primera vez en casi tres años desde que un terremoto provocó amplios daños.
El monumento a George Washington lleva 33 meses cerrado mientras los ingenieros conducían un amplio análisis y obras de restauración en el obelisco de piedra de 169 metros, que una vez fue la estructura más alta del mundo.
El obelisco de mármol blanco y mortero quedó resquebrajado por un poco común terremoto de magnitud 5.8 en agosto de 2011 que provocó fuertes vibraciones. Los escombros cayeron dentro y fuera del monumento y los visitantes se apresuraron a evacuar el área. Los ingenieros evaluaron los daños colgándose desde lo más alto con cuerdas.
Se han instalado nuevas exhibiciones y los visitantes una vez más pueden tomar el ascensor para observar el panorama desde el punto más alto de la capital de la nación. La restauración costó $15 millones, y el filántropo David Rubenstein contribuyó con $7.5 millones para acelerar las reparaciones.