El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó hoy al prefecto (gobernador) opositor de la región central de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, de convocar a las Fuerzas Armadas a dar un golpe de Estado.
Morales expresó su preocupación, en declaraciones a los periodistas en La Paz, por unos comentarios del gobernador en los que, a su juicio, "convoca a un golpe de Estado, a un golpe militar".
"No creo que (las Fuerzas Armadas) acaten esta convocatoria a una dictadura, a un golpe militar", apuntó el mandatario.
Según difundieron los medios locales, las palabras de Reyes Villa que motivaron la acusación de Morales fueron: "Les digo a las Fuerzas Armadas (que) hoy tienen que ser guardianes de la soberanía de este país".
En un comunicado, la institución castrense calificó las declaraciones del prefecto cochabambino de "inaceptables", al subrayar que no tienen "asidero ni convocatoria en el actual espíritu" de la entidad.
Durante 25 años, la institución ha sido fiel a su rol "de garantizar el cumplimiento de la Constitución y la estabilidad del gobierno legalmente constituido", recalca el documento.
El gobernador opositor Rubén Costas, de la rica región de Santa Cruz (oriente), acusó la semana pasada a Morales de tramar un "autogolpe", lo que fue desmentido por el Gobierno, que anunció que le procesará junto a sus colegas de Tarija, Beni y Pando por "sedición", por llamar a la desobediencia civil.