El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de cuestionar "solo a los Gobiernos y presidentes antiimperialistas" e insistió en la necesidad de reformar en profundidad la Organización de Estados Americanos (OEA).
Morales, que inauguró en la central Cochabamba la II Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, arremetió contra el funcionamiento de este organismo, cuya posible reforma discuten representantes de 20 países, entre ellos 4 cancilleres.