El presidente de Bolivia, Evo Morales, celebró hoy la reincorporación de
su país a la Convención Antidroga de la ONU de 1961 con la excepción
sobre el mascado de la hoja de coca, práctica ancestral de los pueblos
andinos y según el mandatario "satanizada" durante las últimas cuatro
décadas.
"No es fácil hacer cambiar una legislación internacional. Habían
decidido acabar con la hoja de coca en 25 años, y con ello acabar con
nuestra cultura, nuestra identidad", dijo Morales en una declaración
ante la prensa.
Naciones Unidas aceptó ayer la solicitud de Bolivia de reincorporarse a
esa Convención con la salvedad sobre el mascado de coca o acullicu, al
haberse opuesto sólo 15 países de los 61 cuyo veto habría sido necesario
para frenar la iniciativa del país andino.
Bolivia abandonó la Convención en enero de 2012, aunque pidió, un día después, reincorporarse con la citada reserva.
"La hoja de coca ha sido penalizada, satanizada y criminalizada a nivel
internacional. Los consumidores han sido tachados de narcodependientes y
los productores, de narcotraficantes", lamentó Morales, quien antes de
asumir la presidencia fue líder sindical de los productores de coca,
también llamados cocaleros.
Morales celebra el reingreso de Bolivia en la Convención antidroga de la ONU
"No es fácil hacer cambiar una legislación internacional. Habían decidido acabar con la hoja de coca en 25 años.