Jimmy Morales, candidato a la Presidencia de Guatemala por el Frente de Convergencia Nacional (FCN), descartó hacer alianzas con otras formaciones con miras a la segunda vuelta electoral, que se celebrará el 25 de octubre.
En una conferencia de prensa celebrada ayer en la capital centroamericana, Morales, de creencia evangélica, presentó su postura y su estrategia para el balotaje con la candidata por el partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), la ex primera dama Sandra Torres.
El comediante reconvertido en político reconoció que había mantenido reuniones con varios grupos, pero dijo que su intención es continuar con la misma estrategia que desarrolló durante la primera vuelta.
No obstante, agregó, buscará conformar un gobierno de "notables", por lo que no descarta alianzas con "personas" o sectores determinados.
"Debemos seguir los lineamientos de las bases del partido. La responsabilidad que tenemos es ejecutar lo que nuestras bases y la misma población han sugerido a través de nuestros medios de comunicación", enfatizó.
De manera oficial, Morales dio inicio ayer a la campaña proselitista para la segunda vuelta, e indicó que seguirá siendo una campaña austera, ya que no se pueden hacer grandes gastos cuando hay gente muriéndose de hambre, alegó.
El techo de gasto de FCN es de 35 millones de quetzales (unos $4.6 millones) y de ellos solo gastaron 8 millones (cerca de un millón de dólares).
Con respecto a su programa para gobernar Guatemala durante los próximos cuatro años (20016-2020), el actor manifestó que respetará el presupuesto general de la nación y también los fondos para programas sociales, y avanzó que no aumentará los impuestos y que no aceptará a "diputados tránsfugas".
"Aun cuando haya presión, no estamos dispuestos a subir impuestos", proclamó enérgico Morales, de 46 años, durante una comparecencia que duró algo menos de media hora, y en la que indicó, a preguntas de los periodistas, que "no es un buen momento" para hablar de una posible reforma tributaria.