El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que no permitirá la división del país, mientras cuatro regiones opositoras se preparan para iniciar un proceso autonómico al margen del polémico proyecto de Constitución impulsado por su Gobierno.
"No se permitirá ninguna separación, ninguna división de Bolivia", afirmó el mandatario en un acto de graduación de nuevos policías en La Paz.
"Aquí no hay autoritarismo ni dictadura", sostuvo Morales, al hacer un nuevo llamado al diálogo "sincero y honesto" con la oposición para que Bolivia siga cambiando y "deje de ser el último país de Suramérica".
Las críticas del presidente estuvieron dirigidas especialmente a las regiones opositoras de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, cuyas autoridades darán a conocer hoy los estatutos de autonomía que quieren aplicar.