El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, evitó calificar de "genocidio" lo ocurrido en Guatemala durante el conflicto armado interno (1960-1996), que se saldó más de 200,000 muertos y 45,000 desaparecidos, y defendió su decisión de no celebrar el desfile militar en la calle para mantener la paz.
"Serán las Cortes las que tendrán que decirnos si hubo o no hubo algo en Guatemala (...) que sea la justicia sin presión de ninguna otra entidad la que nos pueda decir que es lo que ha sucedido en Guatemala", señaló el mandatario en declaraciones a los periodistas.
La polémica surgió después de que ayer domingo, durante su intervención en el desfile del Ejército, Morales afirmase, en referencia al papel de la institución castrense en la guerra civil, que "lo hecho, hecho está" y que "lo que ya sucedió no lo podemos cambiar", pero que lo importante es el hoy para "construir el futuro".
"Hoy Guatemala ya no está en guerra. Hoy Guatemala está en un proceso de paz que bien que mal ha alcanzado algunas metas y ha dejado de cumplir otras", respondió Morales a las críticas, tras lamentar que "algunas personas", a las que no quiso identificar, hagan "riqueza" de la "industria del conflicto".
El presidente volvió a defender la labor del Ejército y justificó su decisión de no celebrar el tradicional desfile en la calle, como había sido anunciado inicialmente, para "mantener la paz y la armonía" ante el temor de que "algunas personas agredieran ilegalmente a otras".
"No fue por presión, fue por la búsqueda de mantener la paz", insistió Morales tras negar que la decisión se tomase por las críticas vertidas en las redes sociales.
"Si el presidente tomara decisiones en base a las presiones que recibe estaríamos mal", afirmó Morales.
Los actos conmemorativos del 145 aniversario de la Gesta Revolucionaria de 1871 y Día del Ejército se celebraron finalmente en el interior de la Fuerza Aérea Guatemalteca con la presencia de más de 2,000 personas.
Durante toda la semana, la celebración del desfile había suscitado una enorme controversia, que obligó al Ejecutivo a cambiar en varias ocasiones el lugar de celebración del mismo, evitando que las tropas desfilaran por las calles de la capital.
El Gobierno de Guatemala, bajo la Presidencia de Álvaro Colom (2008-2012), suspendió en 2008 el tradicional desfile militar que se realizaba en las principales calles del centro histórico para no ofender la memoria de las víctimas del conflicto armado interno que finalizó en 1996.
Desde entonces, la celebración del Día del Ejército (30 de junio) se ha venido realizado dentro de las instalaciones de un comando militar ubicado en el norte de la capital guatemalteca.