DETALLES IMPORTANTES
30- de junio inició el gobierno del presidente Mohamed Morsi con muchos roces con el Parlamento.
- de enero de 2011 arrancó la revolución contra el gobierno de Hosni Mubarak.
El presidente de Egipto, Mohamed Morsi, blindó sus plenos poderes ejecutivos y legislativos al ordenar que todas sus decisiones sean definitivas e inapelables ante la justicia, hasta la entrada en vigor de una nueva Constitución.
El portavoz presidencial, Yasser Ali, leyó el anuncio en el que Morsi asesta un duro golpe a la separación de poderes en el Egipto posrevolucionario, y que parece destinado a acabar con la incómoda oposición mostrada hasta ahora por la cúpula del poder judicial.
“Las declaraciones constitucionales, las leyes y las resoluciones adoptadas por el presidente, desde que asumió el 30 de junio hasta que entre en vigor la Constitución y se elija al nuevo Parlamento, son definitivas e inapelables por cualquier método o ante cualquier órgano”, reza el anuncio.
De igual forma, según el texto no se permitirá que sus decisiones sean “suspendidas o canceladas”.
Además de garantizar su inmunidad, Morsi hizo lo mismo con la Asamblea Constituyente y la Cámara Alta del Parlamento o Shura, al disponer que no se permita a ninguna instancia judicial disolver cualquiera de las dos, controladas por las fuerzas islamistas.
El presidente ya goza de plenos poderes tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, después de haber asumido la labor del Parlamento tras la disolución judicial de la Cámara Baja solo dos días antes de su elección.
En declaraciones a la cadena de televisión Al Yazira, Ali explicó que las medidas no implican que se vaya a restaurar la Cámara Baja, sino que se celebrarán nuevas elecciones. El Tribunal Constitucional tenía previsto pronunciarse próximamente sobre la validez de la actual Asamblea Constituyente, cuya composición ha sido recurrida por decenas de demandas.