Pakistán sufrió el ataque terrorista más sangriento de los últimos dos años, con la muerte de 100 personas por la explosión de un coche bomba en Peshawar (noroeste), el mismo día en que la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, comenzó su primera visita oficial al país.
El ataque, que tuvo lugar en torno a las 13.20 hora local (07.20 GMT) en un mercado de una zona céntrica de la capital de la Provincia de la Frontera del Noroeste, causó la muerte de al menos 90 personas y heridas a 170, informó a Efe una fuente del hospital "Lady Reading", al que fueron trasladadas las víctimas.
De acuerdo con esta versión, entre los fallecidos hay decenas de mujeres y niños y 60 heridos se encuentran en estado crítico.
El artefacto, con una carga explosiva de unos 150 kilogramos, estaba situado en el interior de un vehículo y fue detonado en el Peepal Mandi Bazaar, un pequeño pero concurrido mercado de Peshawar, según explicó a Efe una fuente policial.
La explosión destruyó decenas de vehículos, casi una treintena de comercios, muchos de los cuales estuvieron durante horas en llamas, y provocó el derrumbe de hasta seis edificios, según diversas fuentes policiales citadas por los medios paquistaníes.
Horas después del atentado, los equipos de rescate continuaban retirando cadáveres de los escombros y las autoridades temen que aún haya personas atrapadas.
Tanto el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, como el presidente, Asif Alí Zardari, condenaron el ataque, que se enmarca en una ola terrorista que ha sacudido diversos puntos del país durante las últimas semanas y ha dejado unos 300 muertos.
Al menos 273 personas han muerto en Pakistán en diferentes atentados terroristas durante el mes de octubre.