Un ex agente de los servicios rusos de seguridad dijo en una carta desde prisión dada a conocer que había advertido al ex espía Andrei Litvinenko hace años que la agencia sucesora de la KGB había formado un equipo para asesinarle a él y otros enemigos del Kremlin.
Mijaíl Trepashkin dijo que un agente del Servicio Federal de Seguridad Ruso (FSB) se reunió con él en agosto del 2002 y le ofreció que se uniera a un grupo para matar a Boris Berezovsky, el magnate ruso exiliado en Londres, y a Litvinenko. Trepashkin dice que se negó a cooperar con el equipo.
"En el 2002, le advertí a Alexander Litvinenko que habían establecido un equipo especial para matarle"", dijo Trepashkin en una carta fechada el 23 de noviembre y dada a conocer el viernes por activistas de derechos humanos en Yekaterimburgo, en los Urales, donde el ex agente cumple cuatro años de cárcel.
El profesor italiano Mario Scaramella, que se reunió con Alexander Litvinenko el día en que éste cayó enfermo, y un familiar del ex espía han dado positivo en las pruebas de contaminación radiactiva por polonio 210.
La cadena británica BBC aseguró que el familiar es la mujer del ex agente secreto, Marina, pero las autoridades británicas rehusaron dar su identidad.
Scaramella "se encuentra actualmente bien" y "no muestra síntomas de envenenamiento radiactivo", informó el University College Hospital de Londres, el centro médico donde está ingresado y que es el mismo donde murió el ex agente secreto el pasado 23 de noviembre.
Las pruebas a las que se ha sometido al profesor italiano han detectado en su cuerpo rastros de polonio 210, la sustancia radiactiva que causó la muerte de Litvinenko, "pero a un nivel considerablemente inferior" que en el ex agente secreto, según el centro médico.
Scaramella, que se someterá a nuevos exámenes durante el fin de semana, fue trasladado al hospital desde un hotel en East Sussex (sureste de Inglaterra) donde se alojaba bajo protección policial desde que regresó a principios de semana al Reino Unido, según la agencia británica.
"Benedicto hizo por los musulmanes lo que Juan Pablo hizo por los judíos"", dijo el cardenal a la prensa.
El Papa, que inicialmente fue bien acogido por algunos por hablar con franqueza, se mantuvo en sus posiciones de condena a la violencia en nombre de la religión y reclamo de libertad de religión. Pero se abstuvo de acusar al islam.
El Papa pudo sentir más calor de los católicos en la catedral del Espíritu Santo de Estambul, donde se celebró una misa con la presencia de Bartolomé I, el patriarca armenio Mesrob II y el metropolita sirio ortodoxo, Fluksinos Yusuf Cetin.
Durante la misa, el sumo pontífice en su homilía habló de "que cristianos y musulmanes compartan camino".
Las reuniones que ha tenido Benedicto XVI han sido todas de alto valor político y religioso.