Moscú afirmó ayer haber obtenido recortes en el proyecto de escudo antimisiles estadounidenses y haber mantenido su capacidad de ataque con ojivas de cabezas múltiples, a dos días de la firma del tratado sobre desarme entre Bush y Putin, percibido como la confirmación de la supremacía norteamericana.
"El carácter limitado del escudo antimisiles será precisamente estipulado en el texto de la declaración" conjunta sobre las relaciones estratégicas, afirmó el ministro ruso de Relaciones Exteriores Igor Ivanov durante una reunión en la Duma (cámara baja) con las comisiones de Relaciones Exteriores de las dos cámaras del Parlamento.