El nuevo presidente liberiano, Moses Blah es un guerrillero convertido en político, al igual que su compañero de armas y predecesor, Charles Taylor. Blah, hasta ayer vicepresidente de Taylor, llegó al escenario político liberiano al igual que éste: directamente desde un campo de entrenamiento libio.
A su regreso a Liberia en 1989, los dos hombres formaron parte de un grupo de 200 guerrilleros, avanzadilla del grupo rebelde formado por Charles Taylor, el Frente Nacional Patriótico de Liberia (NPFL). Ambos volvieron a su país para hacer estallar una guerra civil y no para discutir de política.
Cuando Taylor asumió la presidencia, Blah podría haberse peleado por un puesto en el gobierno, al igual que hicieron otros colaboradores, pero ya que habla árabe, inglés y francés perfectamente, fue enviado a Libia como embajador.
En el 2000, Moses Blah fue llamado de vuelta a Liberia para convertirse en vicepresidente: un título más bien simbólico que le obligó a contentarse con un solo guardaespaldas y a conducir él mismo su automóvil por las calles de Monrovia.
En cuanto a los niveles de aceptación en cuanto al servicio de transporte público de autobús, el 52% se va hacia la balanza negativa si suma el 33% que lo considera "muy malo" y el 19% que lo califica como "algo malo".
Por razones ajenas a nuestra voluntad, el suplemento con la totalidad de la encuesta se publicará mañana y no hoy como habíamos anunciado. En la página A2 publicamos los cuadros relativos a la parte económica y social de la consulta de Gallup.