La sublevación en Costa de Marfil, que entró ayer en su octavo día, se ha extendido a varias ciudades del norte del país, mientras que en Bouaké, epicentro del motín, ya ha terminado la evacuación de extranjeros, pero a una parte de la población civil marfileña se le impide abandonar el área.
Los soldados amotinados contra el gobierno del presidente Laurent Gbagbo capturaron anoche la localidad noroccidental de Odienné, situada cerca de la frontera con la vecina Guinea, a 346 kilómetros de Bouaké, y a 210 kilómetros de Korhogo, la principal ciudad de la región norte marfileña.
Según residentes de Odienné, los rebeldes incendiaron el cuartel de la Policía y ocuparon todos los edificios de la administración pública local sin ninguna dificultad, ya que las fuerzas de seguridad de la ciudad huyeron apenas entraron los insurrectos.