Un semanario francés publicó ayer las supuestas cartas del franco-marroquí, Zacarias Moussaoui, procesado por los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, a la jueza federal Leonie Brinkema, en las que reconoce ser "un terrorista", pero niega haber participado en esas acciones.
"Sí, soy un muyahidin si Ala me acepta como tal. Sí, soy un terrorista para vosotros, pero el terrorismo es como la belleza: su apreciación depende de los ojos de quien la mira. Pero eso no quiere decir que haya participado en los atentados del 11 de septiembre", subraya Moussaoui.
Todas las misivas a la magistrada, cuyos extractos publica "Le Figaro Magazine", comienzan por la frase "en el nombre de Ala. Ala es grande. Yo, el esclavo de Dios, Zacarias Moussaoui". En esas cartas, el franco-marroquí dice ser víctima de una conspiración en EU de la justicia, el FBI y la CIA y continúa negando su pertenencia a la red de Al Qaeda, a cuyo jefe califica de "León de Ala".
"El Gobierno estadounidense prepara un complot para matarme", según Moussaoui, quien califica a la juez de "mujer-vampiro", que le priva de su derecho "a beneficiarse de la asistencia de un abogado digno de su confianza". La jueza Brinkema ordenó el pasado día 17 que todas las cartas de Moussaoui sean protegidas con el secreto del sumario por contener "amenazas, injurias racistas y llamamientos a la acción", según el semanario.
En una entrevista a la misma revista, la madre de Zacarias Moussaoui, Aicha el Wafi, denunció que su hijo está siendo manipulado por "su entorno carcelario", al igual que anteriormente lo había sido por los extremistas islámicos. "No es por azar que hubiesen instalado en la celda de al lado al taliban estadounidense Jhon Walker y no es por azar que Zacarias hubiese decidido declararse culpable esa misma semana, como tampoco es por casualidad que el taliban Walker obtuviese después un acuerdo de reducción de pena", según el Wafi.
Moussaoui fue detenido en agosto de 2001, un mes antes de los atentados que dejaron miles de muertos y heridos en Nueva York, Pensilvania y Virginia. Moussaui, el único acusado hasta ahora por su supuesta vinculación con el complot terrorista, ha rechazado a los abogados designados por la corte y dice que se defenderá a sí mismo cuando llegue el juicio, cuyo inicio fue retrasado hasta el 6 enero.
Por su parte La justicia alemana no dará pruebas a EU que puedan demostrar la culpabilidad del franco-marroquí Zacarias Moussaoui, procesado como sospechoso de planificar los atentados del 11 de septiembre, porque podría ser condenado a la pena de muerte.
EU debe tener claro que "nuestros documentos no pueden ser usados para una pena de muerte o una ejecución", reitera la ministra alemana de Justicia, Herta Daeubler-Gmelin, en una entrevista que publicará el semanario "Der Spiegel" en su próxima edición. El juicio contra Moussaoui en Alexandria, en el estado norteamericano de Virginia, estaba previsto para el próximo día 30 de septiembre pero se pospuso hasta el 6 de enero de 2003 por el volumen y la complejidad de las pruebas del caso.