Un terremoto de magnitud 5.4 grados en la escala de Richter sacudió el norte de Italia y se sintió desde Génova o Turín, en el noroeste, hasta la región del Veneto, en el noreste, sin que por el momento haya constancia de daños personales, aunque sí materiales.
Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología italiano (INGV), el seísmo se produjo en torno a las 15.53 hora local (14.53 GMT) a 60.8 kilómetros de profundidad y con epicentro en la provincia de Parma (norte), en la región de Emilia Romagna.
El temblor, que sembró el pánico entre la población, tuvo lugar después de que el pasado miércoles en esa misma región italiana se registrara un movimiento telúrico de magnitud 4.9 grados en la escala de Richter, que tampoco causó daños personales.
El sismo provocó daños en el complejo arquitectónico del siglo XVIII de la Reggia de Colorno, próximo a la ciudad de Parma, habitado en un tiempo por la familia Farnesio y Borbón y que alberga exposiciones temporales.
En este complejo cayeron al suelo tres estatuas de la fachada.