El presidente egipcio, Hosni Mubarak, dijo ayer tras reunirse con el ministro israelí de Defensa que el conflicto de Israel con los palestinos no podrá ser resuelto por la fuerza y expresó su oposición a la marginación de Yasser Arafat.
"El uso de la fuerza no resolverá ningún tipo de problema (...). El uso de la fuerza profundiza el rencor entre la gente y tomará más tiempo para terminar con todo esto", dijo Mubarak en conferencia de prensa.
El encuentro ocurrió un día antes de que el llamado "cuarteto" -las Naciones Unidas, Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia- trate de impulsar en Nueva York negociaciones para establecer un plan de paz para el Oriente Medio.