El científico nuclear iraní y profesor universitario Mustafá Ahmadi Roshan murió ayer al explotar una bomba adosada a su automóvil en el norte de Teherán, cerca de la Universidad, informaron medios iraníes.
La bomba, cuya explosión hirió a otras dos personas en el barrio de Seyed Khandan, cercano a la Universidad, fue colocada en el vehículo por un individuo que viajaba en una motocicleta, según varios testigos citados por la cadena Press Tv.
Roshan, profesor de la Universidad Tecnológica Teherán de 32 años, supervisaba la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz, en la provincia de Isfahan, indicó la agencia semioficial Fars.
Se informó que otros científicos iraníes supuestamente vinculados con el controvertido programa nuclear de Teherán han sido objeto de atentados.
El científico nuclear y profesor universitario, Masud Ali Mohamadi, murió en un ataque similar, en enero de 2010, en Teherán.
En otro incidente resultó herido Fereydum Abasi Davani, investigador adscrito a la poderosa Guardia Revolucionaria iraní, que tras el ataque fue nombrado jefe del Organismo iraní para la Energía Atómica.
Washington se defiende.
Mientras tanto, la Casa Blanca rechazó tajantemente las acusaciones iraníes sobre la responsabilidad de Estados Unidos e Israel en el asesinato del científico nuclear iraní.
“Estados Unidos no ha tenido absolutamente nada que ver con eso”, aseguraron algunas fuentes de la Casa Blanca.
“Condenamos firmemente todos los actos de violencia, incluidos actos de violencia como este”, declararon las fuentes.
Por su parte, la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, indicó a medios que su Estados Unidos condena “cualquier asesinato o atentado contra una persona inocente” y expresó sus “condolencias a la familia”.