Un colaborador cercano del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, murió ayer en Karachi en misteriosas circunstancias, ya que circulan versiones contradictorias sobre las causas de su fallecimiento, que van desde el suicidio al asesinato.
Omar Asghar Khan, un férreo adversario de los grupos terroristas, fue ministro de Trabajo y Medio Ambiente en el gabinete de Musharraf hasta hace unos pocos meses, cuando dejó el Gobierno para participar como candidato en las elecciones que se celebrarán próximamente. Junto al cadáver se encontró una nota en la que se leía: "No puedo aguantar más esta situación. Nadie es responsable de mi muerte".