El gran ayatolá Mohamed Taghi Behyat, uno de los escasos clérigos que alcanzaron el título de "objeto de emulación", máxima categoría en el chiísmo, falleció este fin de semana en la ciudad santa iraní de Qom. Behyat, nacido en 1914 en la ciudad en Guilan, murió por un fallo múltiple en el corazón y el cerebro.