Un transexual de 45 años, que recibió inyecciones ilegales de silicona en una fiesta privada en San Diego, murió luego de estar casi un mes conectado a un respirador artificial por las complicaciones derivadas del implante, según el análisis forenses.
Patricio González, quien según la policia recibió inyecciones de silicona en sus caderas, glúteos, mejillas y labios, falleció. González y al menos otras nueve personas fueron inyectadas el 19 de junio en lo que se denomina "fiesta de inflado" ("pumping party"), agregó la fuerza.
Las "fiestas de inflado", donde las personas que buscan una apariencia más femenina reciben inyecciones de silicona en sus cuerpos, han estado en alza en los últimos tiempos. La silicona que se utiliza en estos encuentros es generalmente la usada en forma industrial.