MÁS DE 3,000 cisnes de cuello negro, de un total de 6,000 murieron por contaminación en una reserva natural de la ciudad de Valdivia, en el sur de Chile, denunciaron ayer grupos ecológicos, parlamentarios y veterinarios.
La responsable de este desastre ecológico, según los denunciantes, es la planta de Celulosa Arauco y Constitución, del Grupo económico chileno Angelini, que comenzó a funcionar a principios de año en Valdivia, a 835 kilómetros al sur de Santiago.
El presidente del Instituto de Ecología Política, Manuel Baquedano, dijo que el riesgo de que ocurriera un desastre fue advertido con anteriortidad por grupos ecologistas.