Las FARC sufrieron un duro golpe con la muerte de 33 guerrilleros en una operación militar en Arauca, departamento petrolero de la frontera colombo-venezolana, al tiempo que se confirmaba que la liberación de los diez policías y militares que tiene secuestrados se inicia el 26 de marzo.
Los rebeldes muertos pertenecían al frente décimo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y fueron sorprendidos por unidades de aire y tierra hacia la una de la madrugada (06.00 GMT) en su campamento de Arauquita, localidad ubicada en la línea limítrofe con el país vecino.
Son “resultados muy claros, muy contundentes y muy favorables”, se congratuló el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, en una conferencia de prensa en Bogotá, donde compareció junto a la cúpula militar y policial.
Poco antes, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, había ofrecido un saldo preliminar del operativo, que al parecer estuvo precedido de combates con el resultado de otros tres rebeldes muertos y cuatro detenidos.
Uno de los arrestados es “Misael”, alias de Juan Vicente Carvajal y reclamado por Estados Unidos; este guerrillero es el segundo al mando del frente décimo de las FARC y tiene 29 años de trayectoria en este grupo armado.
Poco después de conocerse el golpe a la guerrilla, la exsenadora Piedad Córdoba, mediadora con las FARC, anunció que el proceso para la entrega de los últimos diez policías y militares que las FARC tienen en su poder se inicia el 26 de marzo.
Además, hay un compromiso por parte del Gobierno para que en la zona de las liberaciones no haya combates ni operativos militares, lo que garantiza el operativo, señaló Córdoba.
“No creo que el Gobierno tenga algún interés en hacer rescates, hay fecha para las liberaciones y lo respetará”, manifestó.
La exsenadora agregó que las liberaciones se producirán en dos entregas, comenzarán el 26 y “entre una entrega y otra habrá un día intermedio”, por lo que el proceso será de tres días.