Mientras, en Kfar Shams, en la provincia sureña de Deraa, decenas de civiles resultaron heridos por los disparos indiscriminados de soldados y agentes de seguridad que entraron en la zona con vehículos blindados y todoterrenos.
Detuvieron a más de 150 personas en redadas, quemaron motos y cortaron la electricidad y todas las comunicaciones, subrayaron los Comités.
El grupo opositor reveló que en la localidad de Al Bab, en la provincia central de Alepo, los manifestantes impiden el paso en algunas carreteras con neumáticos incendiados.
Ayer, al menos 23 personas, entre ellas dos menores y cuatro mujeres, murieron en diversas zonas de Siria por la represión de las protestas antigubernamentales, según el último recuento de los Comités de Coordinación Local.
Estas informaciones no han podido ser confirmadas de forma independiente, debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas y organizaciones internacionales para trabajar.
Más de 5.000 personas han muerto por la represión en Siria, entre ellas más de 300 menores, desde el inicio de las protestas antigubernamentales a mediados de marzo pasado, de acuerdo con los últimos datos de la ONU.