Cinco agentes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) murieron ayer al precipitarse el helicóptero que usaban para perseguir a un grupo de secuestradores en una zona rural de Caracas, informó el director de la institución, Luis Karabí.
El helicóptero cayó en una zona deshabitada próxima al barrio de Antímano, en el noreste de la capital, debido a la escasa visibilidad producida por una espesa neblina que cubría la ciudad al amanecer, cuando se produjo el suceso.
Karabí dijo al canal estatal de televisión VTV que la aeronave se sumó a la persecución de un grupo de secuestradores que momentos antes había intercambiado disparos con agentes de la PNB, tiroteo en el cual murió uno de los supuestos delincuentes y que permitió la liberación de dos personas.
Según testigos de la caída a tierra del helicóptero, las hélices tocaron unos cables de alta tensión eléctrica y la aeronave cayó envuelta en llamas.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, expresó su "gran dolor" por la muerte de los oficiales y envió condolencias a sus familiares, en dos mensajes en su cuenta en Twitter.
"Siento un gran dolor por la pérdida de nuestros oficiales de la Policía Nacional Bolivariana en el momento en que patrullaban en Patria Segura", y "envío mis palabras de solidaridad y condolencias a sus familiares y compañeros en el deber. Con honor sigamos su ejemplo de valentía patria", escribió el gobernante.