Cuatro soldados estadounidenses murieron en menos de 24 horas en Irak al recrudecerse los ataques contra las fuerzas de la coalición, coincidiendo con el anuncio hecho por el administrador norteamericano, Paul Bremer, del comienzo de una nueva fase en el proceso de reconstrucción.
Dos soldados estadounidenses murieron y nueve fueron heridos como consecuencia de un ataque en la ciudad de Faluja ayer, 50 km al oeste de Bagdad, informó la Comandancia central norteamericana (Centcom). Los soldados estadounidenses mataron a dos de los atacantes y capturaron a seis, añadió el Centcom en un comunicado.
El ataque fue llevado a cabo por un número indeterminado de personas, con lanzacohetes y armas ligeras, precisa el documento, y los militares norteamericanos replicaron con fuego nutrido, desde vehículos Bradley (blindados ligeros). El Centcom también afirma que, según los primeros informes, los autores del ataque salieron de una mezquita de Faluja.