Una cadena de atentados terroristas causó ayer al menos 46 muertos en Irak, en una ola de violencia que coincide con el noveno aniversario de la invasión de ese país y que se produce una semana antes de la celebración de la cumbre de jefes de Estados árabes en Bagdad.
Fuentes policiales informaron que la mayoría de los atentados, que sacudieron sobre todo Bagdad, y las ciudades de Kirkuk (norte), Kerbala (sur) y Ramadi (oeste) fueron perpetrados con coches bomba, varios de ellos conducidos por terroristas suicidas.
Los tres ataques de Bagdad, uno de ellos cerca del Ministerio de Asuntos Exteriores y otro contra una iglesia, causaron 11 muertos y 37 heridos, y abren dudas sobre la eficacia de las medidas de seguridad anunciadas por las autoridades para celebrar la cumbre de la Liga Árabe, prevista para el jueves 29 en la capital.
Hoy mismo, el secretario general adjunto de la Liga Árabe para Asuntos Económicos, Mohamed al Tuiyri, anunció que los delegados de los Estados miembros de ese organismo panárabe empezarán desde hoy sus reuniones en El Cairo para preparar el orden del día de dicha cumbre.
Las explosiones se produjeron nueve años después del comienzo de la invasión, por una coalición multinacional encabezada por EE.UU., del territorio iraquí en marzo de 2003.