Dos niños murieron hoy a consecuencia de los disparos de la Policía contra simpatizantes del Partido Popular de Pakistán (PPP) que se manifestaban en Karachi (sur) para pedir el fin del arresto domiciliario de su líder, Benazir Bhutto.
El tiroteo ocurrió en el barrio de Chakiwara de la populosa Karachi, en el sur de Pakistán, donde la Policía recurrió al lanzamiento de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, y tuvo como consecuencia la muerte de dos niños de 11 y 12 años.
El PPP aseguró, en un comunicado, que la Policía comenzó a disparar a sus activistas, y denunció que en muchas ciudades y pueblos de la región del Sindh (sur) las fuerzas de seguridad usaron la fuerza para dispersar a los manifestantes.
La formación calificó al Gobierno paquistaní como un "régimen colapsado" que se opone a la lucha democrática encarnada por Benazir Bhutto.
Esta se encuentra en arresto domiciliario en una residencia de Lahore (este), aunque las autoridades afirman que en realidad velan por su seguridad porque existen "amenazas reales" de atentados contra su vida.
Desde su retiro forzado, Bhutto ha denunciado en días pasados la detención de miles de activistas de su formación, y además ha reclamado la dimisión del presidente, Pervez Musharraf.
Este declaró el estado de excepción en Pakistán el pasado día 3 de noviembre, invocando el deterioro de la ley y el orden y las injerencias de la justicia en la labor del Gobierno.
Las muertes de los dos niños han acaecido pocas horas antes del término oficial del mandato de la presente Asamblea Nacional, que finaliza esta medianoche y supondrá el pistoletazo de salida para las elecciones legislativas de enero de 2008.