La contaminación del medio ambiente, particularmente del aire y del agua, es responsable de la muerte anual de tres millones de niños menores de cinco años debido a que éstos ingieren más sustancias nocivas en proporción a su peso y a que son fisiológicamente más vulnerables.
El primer Atlas sobre Salud Infantil y Medio Ambiente, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y presentado ayer, afirma que la mayoría de esas víctimas viven en países en desarrollo o en las zonas marginales de los países industrializados.
La organización estima que el 86% de las aguas residuales urbanas de América Latina y el Caribe y el 65% de las de Asia se vierten sin ningún tratamiento previo en los ríos, mares y lagos de esos continentes.
Por enfermedades vinculadas, específicamente a la falta de agua limpia, fallecen más de 36,000 niños menores de cinco años cada año en América Latina y el Caribe.