Artificieros del Ejército colombiano desactivaron ayer un cadáver cargado con explosivos en una zona rural del noroeste del país, mientras siete guerrilleros de las FARC murieron en otras dos regiones, informaron fuentes castrenses. Las tropas localizaron el cuerpo cargado de explosivos en una carretera cercana al municipio de Campamento, en el departamento de Antioquia, a unos 400 kilómetros al noroeste de Bogotá.
Según un comunicado de la Primera División Militar, que atribuyó el frustrado atentado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los artificieros "neutralizaron la explosión", que iba a ser activada al paso de una patrulla militar.
Entretanto, cerca del municipio de Pajarito, a unos 210 kilómetros al nordeste de Bogotá, las patrullas del Ejército abatieron a cuatro guerrilleros de la facción 56 de las FARC, y tres más fueron detenidos.
Mientras, otros tres guerrilleros de la columna "móvil Urías Rondón" de las FARC, murieron durante un segundo enfrentamiento en la zona rural Naranjales, en el departamento de Meta, a unos 280 kilómetros al sur de la capital colombiana.
Por otro lado, a 12 se elevó el saldo de muertos por la explosión, hace una semana, de una bomba en un centro comercial de la ciudad colombiana de Cúcuta (fronteriza con Venezuela), informaron ayer.