Al menos 500 pelícanos han muerto en los dos últimos meses en la costa del estado mexicano de Baja California Sur (noroeste), sin que hasta el momento se conozcan las causas de esos decesos, informó ayer la Procuraduría federal de Protección al Ambiente.
"Descartamos que la mortandad masiva de los pelícanos se deba por contaminación ambiental o por alguna enfermedad grave como es la influenza aviar o gripe del pollo, más bien consideramos que podría tratarse de un parásito el que los esté minando", dijo a la prensa Ramón Alvarez, delegado de la PROFEPA.