El premier británico, Tony Blair, condenó personalmente por primera vez el modo de ejecución del ex presidente iraquí Saddam Hussein, aunque advirtió de que lo ocurrido el pasado 30 de diciembre no debe hacer olvidar los crímenes que cometió.
"Los crímenes que cometió no excusan la forma en que fue ejecutado, y ésta tampoco excusa los crímenes que cometió", afirmó Blair en una rueda de prensa al término de su reunión con el primer ministro japonés, Shinzo Abe.