Al menos 14 personas murieron y otras 18 resultaron heridas en Argentina a raíz de un fuerte temporal de lluvia, granizo y viento, que también azotó a Uruguay.
La cifra de decesos aumentó mientras avanzaban los trabajos de Defensa Civil de Argentina para determinar el número de víctimas de la tormenta que en Buenos Aires y sus alrededores dejó escenas catastróficas.

El techo de una estación de servicio caída sobre una vereda, semáforos partidos a la mitad, árboles montados sobre vehículos y carteles despedazados sobre la acera son algunas de las postales que dejó el fuerte temporal en la capital argentina y su cinturón urbano.
Luego de enfrentar vientos de alrededor de cien kilómetros por hora, numerosas calles de Buenos Aires y sus alrededores estaban bloqueadas por la caída de árboles y postes de luz, además de las inundaciones y otros destrozos que causó la tormenta.

Unas 500 personas comenzaron a retornar a sus viviendas luego de ser evacuadas por seguridad en el cinturón urbano bonaerense, informó el coordinador del Consejo de Emergencias, Luciano Timerman.
El temporal también ocasionó cortes de energía eléctrica en numerosos barrios, inconvenientes en el suministro de agua y la interrupción de servicios de trenes que parten de la ciudad.

Nicaragua. Al menos 800 personas, principalmente de Managua, fueron perjudicadas por las lluvias caídas durante los últimos días en varias regiones de Nicaragua, centro y occidente del país, informaron las autoridades.
El secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Guillermo González, dijo que por la intensidad de las lluvias y los fuertes vientos, la tendencia es que esa cifra de afectados crezca porque se espera que las precipitaciones continúen.

Las fuertes precipitaciones afectaron 31 barrios de la capital nicaragüense.