Al menos 25 personas han muerto, entre ellas diez estudiantes, y otras seis están desaparecidas por las lluvias torrenciales que azotan el centro y norte de Corea del Sur, y que han dejado más de 66,000 viviendas sin electricidad.
Se trata del mayor número de víctimas en más de una década en el país a causa de las lluvias, que han desbordado ríos y provocado desprendimientos que han dañado numerosas viviendas.
Al menos trece personas, incluidos diez estudiantes, perdieron la vida y otras 26 resultaron heridas cuando un corrimiento de tierras sepultó un hostal y cuatro edificios residenciales cerca de la ciudad de Chuncheon.
Los jóvenes eran universitarios que habían acudido como voluntarios para dar clases en escuelas elementales de la zona.
Otras siete personas fueron rescatadas por los equipos de emergencia tras quedar atrapadas bajo los edificios destruidos.